MI HISTORIA

¿Cómo empecé en este mundo de los jugos verdes?

“Sanar es una cuestión de tiempo, pero a veces también es cuestión de oportunidad”-Hipócrates.

Todo empezó un día cualquiera en el que me encontré con el documental “The beautiful truth”, basado en la historia del doctor alemán Max Gerson y su terapia para el tratamiento de enfermedades crónicas a través de los jugos de vegetales primordialmente, combinado con una dieta alcalina. Para ese entonces, nuestro primer hijo, que tenía 2 años y medio, sufría de algunas enfermedades respiratorias desde los 5 meses de nacido. Reflujo gástrico grado III, sinusitis, bronquitis, pre-asma, rinitis alérgica, estreñimiento, alergia alimenticia moderada a la proteína de la leche de vaca, y evitábamos la soya, maíz, trigo, cacahuate y el huevo. Habíamos pasado por varios antihistamínicos, antiinflamatorios, esteroides y antibióticos durante todo ese tiempo, y el nebulizador era parte de nuestras vidas. A raíz del abuso de medicamentos, que ocasionaron el daño a su flora intestinal, también era un niño bajo de peso y con un sistema inmunológico muy débil.

Por fortuna, encontramos una excelente neumóloga que nos ayudó con su recuperación, y fue la primera que pensó en tratar el problema de fondo y no solo los síntomas como lo veníamos haciendo. Fue la primera que nos propuso una dieta estricta para evitar que nuestro hijo cayera en otro cuadro alérgico. A pesar de los buenos resultados, estábamos seguros sufriría de algunos de estos problemas el resto de su vida y tendría que vivir tomando de forma regular algún medicamento.

Cuando vi el documental, prácticamente me obsesioné con el tema de la alimentación. Y cuando digo me obsesioné, es porque vi todos los documentales disponibles en Netflix y leí muchos libros sobre el tema. Así que, siendo una asidua lectora, autodidacta, una fiel investigadora y una madre abnegada, renuncié a mi trabajo y pasé todo un año buscando la forma de ayudar a mi hijo. Tenía además otro motivo, una niña en camino. Lo que más pensaba era justamente cómo hacer para que mi hijo, que había vivido más de dos años con un fuerte reflujo gástrico, comiera más vegetales, verduras y frutas y la idea de prepararlos en jugo me pareció perfecto. Mi esposo había comprado un extractor centrífugo marca Breville, desde hacía un año que no habíamos ni sacado de su caja.

Ya son más de dos años en esta práctica de los jugos verdes en casa, tomando uno a diario en ayuno, combinado con una alimentación saludable, basada primordialmente en frutas y verduras crudas y cocidas, alimentos orgánicos, eliminando por completo toda comida chatarra, refrescos, el azúcar refinada y limitando las comidas procesadas. Aprendiendo a comer y cocinando en casa. Hoy, tengo dos hermosos y saludables niños. Mi hijo ya tiene casi tres años sin sufrir ninguno de los padecimientos que le fueron diagnosticado, recuperó su peso y come absolutamente de todo. No ha tomado un antibiótico en todo ese tiempo. Como madre sé, que la atención a la raíz de sus problemas, una alimentación saludable y las maravillosas bondades del jugo verde, jugaron un papel indiscutible en su recuperación.

“¡Sí!.Las enzimas vivas de las hortalizas y las frutas pueden ser absorbidas hacia el interior del yo físico, mental y espiritual, y probablemente vigorizan nuestra alma” Respuesta de los practicantes de la Terapia de Gerson a una de las preguntas que hacen los pacientes, en el libro “La Terapia Gerson”. La autora de este blog, opina lo mismo, y así nació una noche, Jugos para el alma, con la intención de ayudar y compartir con otros el poder que tiene la naturaleza en nuestro cuerpo para la recuperación de la salud y bienestar.

 

Con 💕, Integrative Nutrition Health Coach Danielle Romero.

Para conocer más sobre mí: http://jugosparaelalma.com.mx/mi-historia/health-coach-dany/